Cuerda larga, puerto de la Morcuera, puerto de los Cotos – Parte 2

Pasado dicho collado nos encaminamos hacia Asómate de Hoyos (2241msnm), que con Navahondilla (2236msnm) marcan la unión con la Pedriza posterior en un pintoresco choque de olas de granito “Pedrizeras” con el viejo y pulido gneis de la Cuerda Larga.

Caminamos en ligero descenso hasta un nuevo collado, llamado de las Zorras, y entramos en las denominadas Lomas de Pandasco (2245msnm), excelso altiplano sobre el Valle del Lozoya, la Pedriza, la ciudad y la amplia mesta madrileña como telón de fondo.

Tras pasar un nuevo collado, en este caso (Collado de Peña Vaqueros 2225 msnm), empezaremos a ganar la cumbre de la Cabeza del Hierro Mayor (2380msnm) y en apenas 200 metros de desnivel nos hallaremos en su punto geodésico. Impresionantes vistas del Macizo de Peñalara.
Descendemos un pequeño collado y coronamos la Cabeza del Hierro Menor (2376 msnm), aprovechamos a decir que el nombre les viene del gran geólogo D. Casiano de Prado, que descubrió en ellas Malaquita, un tipo del preciado metal conocido popularmente como hierro.

En desnivel de casi 200 metros aproximadamente, nos situamos en el collado de Valdemartín (2152msnm). Desde aquí siguiendo el sendero ascendemos al Cerro de Valdemartín (2281msnm) y paralelos a la pista que desciende hacia el collado de las Guarramillas (2161msnm) ascendemos el ultimo desnivel de la jornada, la Bola del Mundo (2268msnm), ya alcanzada su cumbre con las llamativas antenas de RTVE que bien parecen sacadas del famoso comic de Tintín objetivo la Luna.

Solo nos resta bajar en ligero y prolongado descenso, bordeando la estación de esquí. Justo en el telesilla de la bola, tomamos el sendero que primero por la Loma del Noruego (2079msnm), llamada así en honor a Birger Sörensen primer esquiador en surcar las nieves guadarrameñas, al poco llegaremos a la Peña del Águila (2005msnm), continuando el camino, nos adentramos en la magnífica masa forestal de pinos Silvestres, los cuales nos acompañaran hasta el puerto, pasando por un depósito de aguas, llegados al mojón que delimita los términos municipales de San Ildefonso de La Granja y Rascafría, habremos concluido esta maravillosa excursión, de cordal casi infinito en la línea del cielo.

Texto y Foto:Fernando Iglesias Olea