Cascadas del Purgatorio – Parte I

En el término municipal de la Villa de Rascafría se sitúa la Cascada del Purgatorio, magníficos paredones rocosos por los que se despeña el agua, en el alocado curso del arroyo del Aguilón.

Actualmente en nuestros días la archiconocida cascada no pasa inadvertida ante los ojos incrédulos de propios y extraños, en lo que se ha convertido en una romería los días festivos, casi en cualquier época del año.

Pasamos a leer un texto de como veían el valle los pioneros de la exploración guadarrameña, de la pluma de Antonio Victory, miembro de la Real Sociedad de Alpinismo Peñalara allá por el 1915.

El titular reza así; Por el Guadarrama poco conocido: El Purgatorio del Valle del Lozoya:

Seguramente que todos habéis estado en el Paular, la joya de nuestro querido Guadarrama, pero no todos habéis oído hablar del «Purgatorio» y quizás solo muy pocos conozcáis este sitio de brava belleza que os ofrece el Aguilón, afluente del Lozoya, a hora y media del Monasterio.

Para contemplar este precioso rincón de nuestra Sierra, seguiréis el camino que va junto al Lozoya para cruzar este río por un puente de tablas que se halla muy pocos metros más arriba de la ermita de Nuestra Señora de la Peña. Ya en la otra orilla, continuaréis por el lado izquierdo, aguas arriba, y a poco de terminar la tapia que limita la magnífica posesión del Sr. Ortega Morejón, aprovecharéis un puentecillo de piedra para cruzar un arroyuelo. Una senda estrecha os guiará por el espeso robledal hasta encontrar el camino carretero que poco después pasa el Aguilón, unos metros más abajo de un puente que os será útil.

El camino sigue con el río Aguilón a la izquierda y al cabo de un rato de marcha distinguiréis perfectamente el barranco hacia el cual nos encaminamos. Ya muy próximos a él termina el camino frente a una tapia; entonces se cruza el río y se sigue aquella para continuar por una senda que poco después entra en el barranco de negros y escarpados paredones.

Pronto se despeña el río en un salto de unos cuantos metros de altura y seguramente que no sabréis que admirar más, si la bonita cascada ó los enormes muros que la encierran. Por lo angosto y sombrío del lugar ha recibido sin duda, el característico nombre del «Purgatorio». Por el mismo lado que llevamos y buscando el sitio más accesible, hay que dominar el salto más elevado y elegante (unos quince metros de altura) y muchísimo más hermoso, entre verdaderas paredes inaccesibles.

Visitad el «Purgatorio» que os sorprenderá hallar tanta belleza en aquellas vertientes de la Morcuera y Cuerda Larga.

A. Victory.

[Fotografría] Facsimil Tomo I-N°1-12 (1913-1914) Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara.