Hoy hablaremos sobre las formaciones nubosas, una característica en las zonas de montaña, puesto que muchas de ellas se originan en sus cumbres, o simplemente se ven atraídas hacia ellas tras surcar la meseta, como ocurre frecuentemente en la Mancomunidad Valle del Lozoya.
Nos limitaremos a describir los tipos de nubes más característicos, los cuales cambian según la altura de las mismas o simplemente según la estación en la que nos encontremos. También hay formaciones nubosas que recorren las medianías y al producirse las inversiones térmicas, las veremos en el fondo del valle, lo cual supone la mayor parte de las veces, un esplendido mar de nubes a nuestros pies, si estamos en zonas de cumbres.
Las nubes son un hidrometeoro, consistente en una gran masa visible, compuesta de diminutos cristalitos en forma de hielo o microscópicas gotas de agua en suspensión atmosférica. La ciencia que investiga este proceso, se denomina nefología, proveniente del griego nephos (nube), investigando las nubes y sus formaciones, composiciones, densidades, temperaturas, formas, evoluciones, movimientos, agrupaciones y clasificaciones. Es conocida como una rama de la meteorología.
La (OMM) Organización Meteorológica Mundial, señala hasta diez clases combinadas, según su formación: cirros, cirrocúmulos, cirroestratos, altoestratos, altocúmulos, estratos, estratocúmulos, nimboestratos, cúmulos y cumulonimbos.
Un saludo desde la Mancomunidad Valle del Lozoya y a disfrutar de ellas cuando se pueda.
Texto y Foto:Fernando Iglesias Olea
Deja tu comentario
Debe iniciar sesión para escribir un comentario.