La Iglesia de Nuestra Señora de la Paz es sin duda el elemento más significativo de Oteruelo, seña de identidad de sus habitantes, es la espadaña de la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz.
Esta Iglesia data del siglo XVIII, muy deteriorada tras la Guerra Civil, fue restaurada en 1944 por Rodolfo García Pablos. Su interés arquitectónico radica en la espadaña del siglo XII, formada por dos cuerpos que aún se conservan. Al igual que la pila bautismal, ha perdurado desde el siglo XII hasta nuestros días, mientras que el resto de la iglesia sufrió numerosos desperfectos y se reconstruyó por completo a mediados del siglo XX, modificando su planta original.
En su interior conserva un interesante relieve del Santo Entierro del siglo XVI (Luis de Villoldo) y una Inmaculada del siglo XVII.
Texto: Sandra Álvarez Jiménez
Foto: Mancomunidad Valle Del Lozoya
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