Oso Pardo, Val de Loçoya / Parte 1 ➡

Descripción: Gran plantígrado de cuerpo pesado, de pelaje predominantemente pardo, aunque varían de tonos muy oscuros a crema pálido. Con un peso de entre 90 a 250 kilos, pudiendo sobrepasar los 2 metros de longitud.
Alimentación: Omnívoro, dependiendo de la época del año.
Hábitat y distribución actual: Regiones montañosas, lo más apartadas de asentamientos humanos, con preferencia por los bosques caducifolios y de coníferas. Su distribución actual se limita a la Cordillera Cantábrica y algunos valles Pirenaicos.
Tras estos datos hacemos reflejo del actual estado del plantígrado en la península ibérica, constatando con pena su actual estado de aislamiento entre las distintas poblaciones, cuando antaño reinaba en todos los bosques.
El propio Alfonso XI en su libro de la Montería, decía del noble bruto que era muy abundante por toda la península, hasta el punto que en todos los montes ibéricos había osos.
El Oso siempre ha sido un elemento emblemático y típico de la ciudad de Madrid, pues, aunque hoy en día cueste creerlo en la Sierra de Guadarrama y Valle del Lozoya se podían encontrar oseras hasta el segundo cuarto del siglo XVI. En el Libro de la Montería, se describen con minuciosidad y detalle los bosques y montes de España en la época de Alfonso XI (Siglo XIV), nombrándose algunos lugares de la sierra donde existían osos, como por ejemplo “Manzanares” o “Val del Lozoya” entre otros.
En los capítulos X y XI, donde se describen gran número de montes de la Sierra de Guadarrama “Tierra de Segovia, Manzanares y el Valle del Lozoya” y “Tierra de Buitrago”, calificadas como excelentes zonas de oso y puerco. Concretamente, durante la Edad Media el Valle de El Lozoya gozaba de una exuberante riqueza cinegética que constituía un cazadero real para la dinastía de los Trastámara.

Texto: Fernando Iglesias Olea

Foto: Wikimedia google commons