Árboles singulares en el Valle del Lozoya

En el Valle del Lozoya se sitúan hasta 28 ejemplares de distintas especies catalogadas como Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid.
Estás curiosidades botánicas se deben en gran medida al nivel de conservación del Valle del Lozoya, y al paso de la escuela oficial de Ingenieros de Montes a finales del siglo XIX.
Entre estos majestuosos y vetustos ejemplares, nos deleitaremos con especies autóctonas o exotismos de otras latitudes.
Las características climáticas tan singulares del Valle del Lozoya, han determinado el crecimiento y desarrollo de estos magníficos ejemplares, qué en muchos casos, se podrían denominar como especies desfasadas en el tiempo y testigos de otras épocas.
Muchas especies han sobrevivido en pequeños reductos, en las vaguadas y las umbrías a determinadas cotas, beneficiándose del microclima adecuado para su desarrollo, tal es el caso de los Tejos.
El sabinar, es una especie que sustituye al encinar en zonas más frías y con suelos adecuados a su crecimiento, el único que encontramos en la región, él “Chaparral” se encuentra en una zona muy bien conservada, mezclado con enebros y encinas chaparras.
En cuanto a los Robles melojos de gran porte, diremos que se han conservado los que se libraron del carboneo por estar en zonas de difícil acceso, a día de hoy el melojar está en plena reconquista de sus espacios naturales.
Otras especies traídas de distintas latitudes, se introdujeron a finales del siglo XIX, con los resultados que podemos contemplar hoy en día, a las cuales podemos denominar como curiosidades botánicas, Abeto de Douglas, Ciprés de Lawson, Abeto del Cáucaso etc.
Pasaremos a describir en siguientes entradas, la situación de cada uno de los ejemplares, no sin antes pedir la máxima conciencia conservacionista al visitante, pues es responsabilidad de todos, su conservación para las generaciones venideras.
Texto y Fotos: Fernando Iglesias Olea.