Se encuentra emplazado en la finca de los Batanes, uno de los cuarteles en los que se dividían las tierras de la orden de La Cartuja de Santa María de El Paular.
El batán es un instrumento que activa los mazos que compactarán los tejidos. Estos instrumentos que transforman dichos tejidos gracias a su rueda de piedra hidráulica fueron comunes en nuestro país hasta bien entrado el siglo XIX.
El antiguo molino de papel de los Batanes fue adquirido a finales del siglo XIV en la localidad de Alameda del Valle y su primer encargo fue el de aserrar la madera que sirvió en la construcción del Monasterio de El Paular. Años más tarde, el molino se convertiría en una fábrica de papel al uso. De la cual salieron impresos los primeros pliegos de la edición Príncipe, obra sobre el Ingenioso Hidalgo Don Quijote que fue realizada en la casa de Juan de la Cuesta en 1605. Obra soberbia, con la repercusión que alcanzó la obra desde un primer momento y que tras un pavoroso incendio de la fábrica, décadas transcurridas, Felipe IV condonó a los propietarios el pago de los tributos estipulados de la época. Curiosamente, apuntamos que dicho monarca nació el mismo año en el que fue impreso El Quijote.
Gracias a la acción de este molino, el Valle del Lozoya y su río quedarán vinculados a esta historia legendaria que hizo de su protagonista un símbolo universal.
[Fotografría] Finca de los batanes, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha – https://commons.wikimedia.org
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