Hace algunos años, los investigadores del Grupo Geografía Física de Alta Montaña (GFAM) de la Universidad Complutense de Madrid reconstruyeron la evolución de los Glaciares en la Sierra del Guadarrama y el Valle del Lozoya en particular, analizaron los efectos de la radiación cósmica en los roquedos.
Así, descubrieron que los glaciares alcanzaron en el macizo de Peñalara y por extensión en los Montes Carpetanos y Cuerda larga, su máxima extensión hará unos 30.000 años, llegando a tener un máximo espesor de los hielos cuaternarios de alrededor de 100 metros.
Nada queda ya de las masas heladas, pero sí que podremos rastrear sus huellas, las cuales dejaron en las rocas el modelado paisaje de la Sierra.
Dichas huellas constan de morrenas frontales talladas por los hielos, derrubios de canchales y gran variedad de modelados Circos u Hoyas en muchos casos con su laguna correspondiente.
[Fotografría] Web Parque Nacional Sierra de Guadarrama (6/2021)
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