Oficios olvidados ➡ El Porquero

El oficio de porquero tiene muchas historia ,ya que existe desde la Alta Edad Media y tal era su importancia que utilizaban los cerdos como unidad para medir los campos y bosques según los puercos que podían criar y engordar en un determinado espacio, e igualmente, los porqueros eran muy respetados y apreciados, siendo así, muy reconocido su trabajo.

Por el siglo XVI el trabajo de porquero se otorgaba tras un puja en la que se hacía el reparto de algunas contratas públicas y privadas comunales. El que se quedaba con ella ya sabia su cometido… cuidar a diario los gorrinos de todo el pueblo. Así empezaría su trabajo, con  la ayuda de una vara de avellano y un cuerno de vaca vaciado y perforado a modo de silvo iría recogiendo los cerdos. El porquero tocaba el cuerno, anunciando así su presencia y eran las mujeres las que se encargaban  de llevar a los cerdos al punto de recogida. Tras agregar el montón, lo cuál no era una tarea fácil, los conducía hacia el monte a alimentarse y por la tarde los regresaba a sus porquerizas.

La cría de cerdos o puercos, como hemos mencionado antes, ha sido, desde tiempos inmemorables importantísima y una actividad fundamental en cualquier sociedad en muchas partes del mundo ya que el cerdo es un animal dócil y fácil de alimentar, y los más importante, proporcionan abundante carne. Ha servido desde siempre para sobrellevar los duros y fríos meses de invierno. El porquero en definitiva, obtuvo una buena reputación al estar al cuidado de unos animales que eran la base alimentaria de la inmensa mayoría de la población y el alimento popular por excelencia.