Viaducto o Puente de Taboada

En el paso del Guadarrama de la línea Madrid-Burgos fue necesaria la construcción de varios viaductos de gran tamaño, todos ellos con bóvedas de hormigón en masa forradas por sillería.
El más importante es el viaducto sobre el río lozoya, con una singular solución para salvar el río, inspirándose en el viaducto de Fontpedrouse en Francia, obra de Paul Sejourné.
El Puente de Taboada lo diseñó en 1928 Kowalski. Se trata de una magnífica estructura de hormigón, cubierta con falsos sillares, de planta levemente curvada, con 240 metros de longitud y una cota de vía de 1063,10 metros.
Sus apoyos los forman 16 gigantescos arcos de medio punto, de unos 12 metros de luz cada uno y una altura máxima de 45 metros. Hay otro arco más, con configuración apuntada, que se abre decididamente sobre el cauce del Lozoya y sobre el que se sostienen los dos arcos principales.
El viaducto fue construido en el P.K. 74 de la línea ferroviaria Madrid-Burgos, donde confluian los tramos Río Lozoya-Somosierra y Madrid-Río Lozoya, que fueron ejecutados  en distintos periodos de tiempo muy dispares y con importantes cambios sobre el plan trazado inicialmente.
Actualmente la línea permanece cerrada al tránsito ferroviario pues el descarrilamiento de un tren Talgo en el 2010 y el desprendimiento de una bóveda en el túnel de Somosierra en 2011 sentenció su destino.
Hoy en día, a expensas de la construcción de una vía verde para su uso y disfrute por todos, los únicos que disfrutan de dicho Puente de Taboada son los adictos al puenting.